PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD

El sillón de pensar

 

 

Juan Manuel Pardellas

 

Me gusta salir de compras con ella. Y no soy el único. Casi de la mitad de las compradoras que veo van acompañadas de una pareja. Lo que realmente me entretiene es observar a las personas.

 

Dado que nací con un talento especial para no saber combinar ni colores, ni texturas, ni formas y siempre llevo algo que no debe ir (unos zapatos, un cinturón, unos calcetines o una chaqueta inadecuada) me gusta disimular que aprendo (lo que no he conseguido, a los hechos me remito) y me fijo en los que sí tienen estilo, cómo visten, cómo se cuidan (desde la ropa a los accesorios), cómo se comportan, cómo gesticulan (evito siempre escuchar qué dicen).

 

Todo eso, en la mayoría de tiendas, lo hago de pie. No llego a entender, y ese es el motivo de mi denuncia hoy aquí, qué perversa mente ha pensado en eliminarnos.

 

Hay razones de peso, lo entiendo: no consumimos (recuerden que somos acompañantes), tampoco asesoramos (recuerden mi gusto con disgusto), ocupamos espacio y consumimos oxígeno que pueden usar otras potenciales clientas.

 

Alguna de estas razones deben haber pesado en la mente de los responsables de tiendas de la mayor parte de franquicias para ahorrarse un par de sillas o sillones donde los sufridos maridos, novios, amigos (sustituyan en femenino donde proceda) podamos tomar resuello y sonreír y animar a nuestras parejas en su ilusionante elección de la prenda que más le gusta (que, sean sinceros, casi nunca coincide con la que hubiéramos elegido nosotros si hubiéramos tenido que salir solos a comprarles algo).

 

Y eso reclamo. Sillones para los acompañantes. En todas las tiendas. Grandes o pequeñas. Excepto que hayan llegado a la conclusión que de lo que se trata es de entrar en la tienda, apretujados, con todo revuelto, para comprar lo primero que vea, no sea que me lo quite alguien, y salir rápido. Vender, vender, vender. Números, no personas.

 

 

 

Seguro que exagero, verdad?

Comentarios (0)  



Escribir un comentario