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Carreteras y crecimiento

 

Más allá de las cuitas partidistas, las organizaciones políticas deben ponerse en la tarea de mejorar las grandes infraestructuras que se han quedado obsoletas por el paso del tiempo. Sin duda la mejora de las llamadas carreteras de interés general, sobre todo, en la vertiente sur, no tiene discusión más allá de hacer las obras con la mayor calidad constructiva posible. Por ejemplo, la carretera Yáiza- Playa Blanca actual está del año en que Honorio fue consejero de Obras Públicas del Cabildo, hablamos de principios de los años 90, unos 30 años. En ese tiempo Playa Blanca se ha convertido en una de las zonas más importante del Turismo, se ha cuatriplicado su población turística. Encima, en pocos años, se calcula que podría entrar en funcionamiento el nuevo Puerto de Playa Blanca, que sin duda va a aumentar el tráfico de mercancías y de coches. Sólo es un ejemplo de la necesaria planificación de las mejoras de nuestras infraestructuras de carreteras. Sin duda hay otras más como el desdoblamiento o túnel de Mácher, Playa Honda, mejoras a los accesos del Hospital o la entrada sur de Arrecife.

 

Reconocer la necesidad

 

El otro día, en el “Café de Periodistas” de LANCELOT TELEVISION la nueva presidenta del Cabildo de Lanzarote, Dolores Corujo, no sólo reconoció la necesidad de mejorar las infraestructuras viarias de la isla sino la urgencia de hacer la planificación. Parte de esa planificación existe, pero necesitan el dinero del convenio Canarias-Estado. Hoy la coincidencia ideológica entre el Gobierno de Canarias y el Estado podría facilitar esas inversiones. Son justas, por el tiempo que el Estado no acomete una gran obra de carretera en Lanzarote por la disculpa de la crisis, pero también porque no se trata de un capricho sino de una necesidad perentoria. El problema ya es real y hay que evitar que empeore. Por cierto, mucha de esas nuevas infraestructuras necesitan del Plan Insular, otra herramienta inaplazable.